10 alimentos que ayudan a conciliar el sueño infantil

Algunos niños tienen problemas para dormir bien. En la mayoría de los casos se debe a irregularidades en sus hábitos de sueño, pero en ocasiones puede deberse a trastornos más complicados como las pesadillas y terrores nocturnos o la ansiedad de separación por alejarse de sus padres al ir a la cama. Sin embargo, el problema es que si los niños no duermen lo suficiente, esto puede afectar otros aspectos de su vida.

Tener problemas de sueño puede afectar el crecimiento ya que se ha demostrado que mientras los niños duermen es cuando más trabaja la hipófisis para segregar la hormona de crecimiento. Asimismo, no descansar bien puede influir en su estado de ánimo y hacer que los pequeños se muestren más irritables. La falta de sueño también puede incidir en el proceso de aprendizaje y afectar la concentración.

Una solución fácil y sencilla para ayudar a que los niños concilien el sueño consiste en incluir en su dieta algunos alimentos ricos en minerales y aminoácidos que contribuyan a regular el ciclo de sueño y vigilia.

1. Plátanos
Los plátanos contienen altos niveles de potasio y magnesio, dos minerales que no solo contribuyen a regular el sistema nervioso, sino que también estimulan la relajación muscular. Además, estas frutas poseen melatonina, una hormona que interviene en el proceso de sueño y vigilia, lo que ayuda a que los niños concilien más rápido el sueño y descansen mejor. Los plátanos también son ricos en fibra, lo cual genera una mayor sensación de saciedad y evita la aparición del hambre nocturna.

2. Frutos secos
Los frutos secos como las almendras, los anacardos y las nueces son ricos en melatonina, de manera que contribuyen a que los niños descansen más y mejor. Además, aportan algunas cantidades de magnesio y vitamina B, dos nutrientes que intervienen en el correcto funcionamiento del sistema nervioso y que ayudan a reducir los niveles de ansiedad y lograr un estado de relajación óptimo que prepare a los niños para ir a la cama.

3. Dátiles
Los dátiles pueden ser una opción excelente como postre después de la cena o incluso como ingrediente de una ensalada mixta. No solo son ricos en fibra y, por tanto, saciantes sino que además contienen vitamina B5 y ácido pantoténico, dos compuestos que contribuyen a regular el sistema nervioso, manteniendo a raya a la ansiedad y estimulando la sensación de relajación.

4. Leche
La ciencia actual ha demostrado que el antiguo hábito de las abuelas de dar a sus nietos un vaso de leche antes de dormir para que conciliasen mejor el sueño es un método muy efectivo. La leche es rica en triptófano, un aminoácido esencial que, entre otras funciones, induce el sueño y mejora el descanso. Además, la leche contiene magnesio y zinc que mejoran la absorción del triptófano en el organismo, a la vez que fomentan la relajación.

5. Fresas y cerezas
Estos frutos rojos son una opción excelente para inducir el sueño. Son ligeros y, por tanto, fáciles de digerir durante la noche, a la vez que poseen un elevado contenido en melatonina. De hecho, consumir cerezas después de la cena no solo facilita la conciliación del sueño, sino que aumenta el tiempo que dura el sueño profundo y reduce las veces en las que los niños se despiertan durante la noche.

6. Avena
La avena, junto con otros cereales integrales como el trigo, son una fuente excelente de melatonina, preparando al organismo para conciliar el sueño, a la vez que ayudan a regular el ciclo de sueño y vigilia. Además, al estar compuestos por carbohidratos complejos, su digestión es más lenta, lo cual favorece la sensación de saciedad durante la noche y evita que los niños se despierten con hambre. Una solución excelente para combatir el insomnio infantil es mezclar un poco de avena en un vaso de leche caliente.

7. Semillas
Las semillas de sésamo, calabaza o girasol no solo aportan una cantidad considerable de hierro y ácidos grasos saludables, sino que también ayudan a conciliar mejor el sueño. Esto se debe a que las semillas son ricas en triptófano, en especial las semillas de sésamo, un aminoácido esencial que interviene en la conciliación y calidad del sueño. Una buena opción consiste en utilizar las semillas como ingrediente en una salsa, crema o ensalada para la cena, aunque también se pueden consumir como aperitivo.

8. Pescado azul
Ya se trate de anchoas, jurel o sardinas, el pescado azul es uno de los mejores aliados para ayudar a los niños a conciliar el sueño. Es una fuente de omega 3, un ácido graso esencial que favorece la segregación de serotonina, un neurotransmisor que se sintetiza a partir del triptófano y que interviene en la regulación del sueño. Además, el pescado azul también contiene B12, una vitamina que interviene en el buen funcionamiento del sistema nervioso y que ayuda a reducir la ansiedad.

9. Miel
La miel es una alternativa excelente para endulzar la leche o la infusión de los niños antes de ir a la cama. Este alimento favorece la segregación natural de melatonina, a la vez que estimula la liberación de triptófano a nivel cerebral. También contribuye a reducir los niveles de ansiedad y estrés, a la vez que favorece la sensación de relajación, con lo cual ayuda a mejorar la calidad del sueño. No obstante, recuerda recurrir siempre a la miel procesada y solo después de que el niño cumpla su primer año de vida.

10. Piña
Esta fruta contiene minerales esenciales y enzimas como la bromelina que contribuyen a regular el ritmo circadiano para lograr un sueño optimo y reparador. Además, favorece la segregación de melatonina a nivel cerebral y también es rica en fibra, con lo que contribuye a mantener la sensación de saciedad en los niños durante más tiempo.

Fuente: Etapa Infantil